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En cualquier compañía
medianamente “internetizada” la mayoría de los
memoranda y la comunicación se hace vía e-mail, muchos
de ellos recargados por innumerables adjuntos que pesan regularmente
entre 1 y 2 Mb, gentileza del Outlook Express. El uso de los weblogs
en una intranet o para uso de comunicación interna debería
convertirse en una alternativa viable.
Sería obviamente
mucho más sutil e inteligente que estos e-mails remitieran
a documentos almacenados en la intranet en vez de pasearse alegremente
de una máquina a otra, para ser borrados inadvertidamente,
o perderlos para siempre en el agujero negro de los discos duros
personales -ya que rara vez los usuarios backupean a la red.
La página intranet de cada departamento, jurisdicción
o sector de la organización podría ser actualizada
a través de weblogs, resolviendo de este modo problemas de
saturación de los discos duros, pero sobretodo de recuperación
(inteligente) de la información.
La principal diferencia que existe entre un weblog corporativo y
otro personal no tiene nada que ver con el formato sino con el contenido.
Pero más allá de sus diferencias lo que un weblog
organizacional exitoso tiene es lo mismo que cualquier otro weblog,
contenido actualizado y útil, personalidad, y un diseño
limpio que asegure un tráfico permanente.
Con la adición del rasgo obligado del e-mailing -ayudado
en algunos casos como en el MT (MovableType)
por la lista de notificación- y con la posibilidad de subir
archivos al sitio, un weblog organizacional puede convertirse en
una poderosa herramienta para el knowledge management, el project
management, o el content management. Las consecuencias son siempre
las mismas: mejorar el flujo de información en las organizaciones.
Sólo que si nos tomamos en serio que el gran desafío
actual es volver de una buena vez inteligentes a las organizaciones,
mejorarles el flujo de información es lisa y llanamente rediseñarlas.
Es poco lo que se sabe del uso de weblogs en Intranets porque es
poco lo que se sabe del uso de los weblogs detrás de los
firewalls corporativos. Pero por el hecho de no ver lo que pasa
con esos weblogs, no debemos imaginar que no existen.
Desde minutas de reuniones hasta weblogs de gestión de proyectos,
el formato cronológico puede convertir al weblog en uno de
los lugares más dinámicos de generación de
información, eventos y construcción de comunidad de
la organización.
El Knowledge management (KM) encapsula la tendencia de las organizaciones
a capturar y organizar el contenido que está metido supuestamente
en la cabeza de los empleados. Pero en realidad implementar un sistema
formal de KM system, y todos los pasos necesarios que hacen falta
para que el sistema se vuelva efectivo, seguramente añade
un montón de sobretrabajo a la gente.
Cuando los “craneotecas” de la ingeniería organizacional
imaginan capturar esa información subyacente a partir de
los e-mails, memos y recomendaciones, charlas informales alrededor
del Sparkling, etc, es muy fácil darse cuenta de porqué
no funcionará, porque en general las herramientas no capturan
aquello que dicen poder capturar.
Lo que pretendemos es capturar al contenido de conocimiento
donde éste se genera. En organizaciones intensivas
en conocimiento (¿cuál no la es hoy?), éste
se genera permanentemente a través de e-mails, chats, presentaciones,
documentos, sugerencias, posteos a listas de distribución
y grupos de discusión. La única forma de aprovechar
este berenjenal es que el sistema de KM lo capture en simultáneo.
Si hay que repostear o reformatear la info a otros sistemas de software
estamos perdidos.
Los weblogs tienen usos estándares (leer, escribir, postear,
precisar, vincularse a info externa) pero cuando nos preocupamos
por su uso organizacional debemos reproblematizarlos en función
de una ecología que incluya al resto de las aplicaciones
de la oficina y las interfases. En el momento en que integramos
la publicación de los weblogs en la comunicación inter-oficinesca
los weblogs empiezan a funcionar como management systems de conocimiento
informal. Lo que era conocimiento tácito se convierte
en conocimiento socializado.
Por ello mismo con todo lo vitales que son los weblogs, éstos
no agotan las herramientas que permitirían devenir inteligente
a una organización. Y menos todavía es imaginable
poder prescindir de otros aplicativos o herramientas de gestión
de conocimiento que tienen su propia autonomía y que funcionan
como generadoras de otros niveles del aprendizaje.
Así no imaginamos que la omnipresencia de los weblogs periodísticos
hará mella en los periódicos asentados, críticos
y valiosos de siempre, tampoco suponemos que los weblogs educativos
terminarán con el e-learning o que los weblogs corporativos
prescindirán del data mining o de los sistemas ERP.
En el caso especifico del e-learning es dable imaginar, al contrario,
trayectorias de convergencia entre herramientas de aprendizaje y
los weblogs propiamente dichos. Después de todo un weblog
no es en el sentido más abstracto otra cosa que un Content
Management, el mismo motor que subyace a las herramientas de e-learning.
En los próximos años lo que veremos es diversificarse
estas herramientas, complementarse los administradores de contenidos
formales e informales, articularse los métodos estructurados
y no estructurados de procesar la información, todo en vistas
a una gestión integral del aprendizaje.
Alejandro
Piscitelli
(Director de Contenidos de Competir)

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